Información de mercados: Calzados

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Te mostramos información relevante sobre el mercado TOP de calzado en el Perú. Conoce a los principales actores del sector, la realidad del mercado, un panorama del mercado peruano a nivel global, los actuales riesgos de este rubro y su incipiente ingreso al entorno de la transformación digital.

Una mirada al sector de calzado peruano

En el Perú, existen cerca de 3,700 empresas dedicadas a la fabricación de calzado, y de este total sólo 29 compañías tienen ventas por encima de los US$3 millones, de acuerdo con datos del ranking Peru The Top 10,000 Companies, es decir, solo el 0.77% de las empresas del sector son consideradas Grandes Empresas.

En el Perú se producen cerca de 45 millones de pares de calzado anualmente, de los cuales el 5% va al mercado externo, destacando como países de destino: Estados Unidos (28% del total exportado), Colombia (20%), Singapur (16%) y Chile (14%), es decir, que el 78% de las exportaciones de calzado peruanas se concentran en cuatro países. Durante el año 2017 el total exportado por empresas de calzado peruano fue solo de US$25 millones, mientras que las ventas anuales se calculan en US$130 aproximadamente solo para las 18 empresas más grandes.

De manera directa, el sector emplea a 50,000 trabajadores, de acuerdo con datos del Citeccal. Las principales empresas de calzado en el Perú son:

  • Industria Windsor S.A.C. (Grupo Calimod)
  • Calzado Chosica S.A.C. (Bata, Levis, Foxtrot, Venus, Mipacha, etc.)
  • Calzado Atlas S.A.C. (Lynx, Tigre, Capri, Silver Star)
  • Juan Leng Delgado S.A.C. (Grupo Calimod)
  • Shoe Trade S.A.C. (Bruno Ferrini)
  • Comercial Mont S.A.C. (Platanitos)

El mercado de calzado en el Perú es considerado de tamaño pequeño, por lo que una estrategia adecuada para las empresas peruanas debería enfocarse en temas como la rentabilidad a través de reducción de costos o dirigirse a mercados que demandan productos premium o productos de diseñador, ya que proyectar un crecimiento alto de ingresos por crecimiento de mercados masivos bajo una estrategia de guerra de precios no se adecúa a la realidad del sector local, por lo tanto, competir con los productos importados de China y La India no es una estrategia adecuada.

Figura 1. Mercado global de zapatos por país al año 2017 (en US$ MM)

Fuente: Euromonitor

Figura 2.  Consumo de calzado por país al año 2016 (en pares)

https://www.worldfootwear.com/publications/?documento=14081877/52020577&fonte=ISSUU

Problemas actuales

Uno de los problemas que aqueja a la industria del calzado es el dumping de productos provenientes de China y La India, debido a la subvaluación de precios apoyada en un bajo costo de mano de obra y a una estrategia de subsidios estatales ligados a una política de penetración de mercados globales.

Un segundo punto de dolor sectorial es la informalidad, a pesar de que en el Perú el 96.7% de productores de calzado está conformado por microempresas, de acuerdo con cifras de la SIN, lo que afecta la competitividad y la productividad.

Otro problema es el fenómeno del fast fashion, que afecta directamente la calidad del producto a favor de la variedad de modelos. De acuerdo a un artículo de Felipe Caro y Víctor Martínez de Albéniz publicado por IESE: “En esencia, [el fast fashion] se trata de introducir colecciones de ropa que siguen las últimas tendencias […] pero que han sido diseñadas y fabricadas de una forma rápida y barata” (Caro y Martínez, 2009).

Un último problema es el estancamiento a nivel de ingresos. Las proyecciones de la web Euromonitor para el sector calzado en América Latina al año 2020 muestran que las ventas del mercado alcanzarían montos similares a los del año 2014.

Calzado y transformación digital

Respecto a la adopción de tecnología en la industria de calzado, el caso más conocido en el mercado peruano es el de la marca Platanitos, que ha venido transformando digitalmente una serie de procesos para atender de manera más personalizada a sus clientes, bajo un concepto de omnicanalidad, mejorando su nivel de stocks a través de delivery de diseños y tallas entre tiendas. Como señalan los voceros de esta empresa, no hay un cambio de metodología detrás de esto “sólo las ganas de mejorar el servicio a través de la tecnología” (Semana Económica, 2017). Los resultados de este cambio fueron positivos, ya que, en el año 2015, el 4% de las ventas se daban a través de una tienda diferida (es decir pedidos entre tiendas), y el 2016 el canal creció a 7%, y en el 2017 se acercó a 15%, cuando estas hubieran sido ventas perdidas de no haber tenido dicho sistema. La marca Platanitos también ha invertido en marketing digital y en e-commerce, pues los dueños de la empresa entienden que esto más que una moda es una realidad en el mercado actual.

A nivel global, según indica la Footwear Distributors and Retailers of America (FDRA) (https://www.forbes.com/sites/gregpetro/2018/05/11/fdra-takeaways-retailers-must-innovate-or-bust/#485aec353eea )   en un artículo recogido por Forbes, los expertos en el sector señalan que las empresas de calzado van a desaparecer sino comienzan a innovar seriamente. Como señala el artículo de Forbes, la industria de calzado es uno de los segmentos más duros al cambio en el retail, básicamente porque la producción global está centrada en productos chinos. En el mismo artículo de Forbes, Dick Johnson, CEO de la multinacional Foot Locker, señala que el modelo antiguo de temporadas de ocho o nueve meses ya no va a servir, y que la industria deberá generar ciclos de producción más cortos para presentar productos nuevos de manera constante.

Carol Spieckerman, Presidenta de la consultora Spieckerman Retail, señala que el nuevo modelo para retailers de calzado es a través de plataformas nuevas más allá de su core tradicional de negocio, y para ello será necesario invertir en tecnologías para entender la voz del consumidor y poder realizar predicciones en base a ella; optimizar la planificación y la producción con el uso de data de distintas fuentes (CRM, redes, entre otros), así como en tecnologías 3D CAD para probar diseños de manera más rápida que entrando en una línea de producción.